Al Jarreau, una voz excepcional al servicio del jazz.



Maestro del arte del swing, abrumado por el éxito comercial, el cantante afroamericano Al Jarreau, fallecido el domingo en Los Ángeles a los 76 años, tenía un repertorio ecléctico, que se movía con clase y naturalidad del jazz al pop, del soul al funk, a veces aderezado con ritmos caribeños o brasileños.

"Odio las etiquetas, me encanta la música, mezclar géneros, y nunca lo superaré aunque me acusen de ser comercial", dijo este artista de voz aterciopelada y oscilante, capaz de modulaciones excepcionales, que a veces utilizaba como un verdadero instrumento.


Jarreau había ganado siete premios Grammy, siendo el único cantante que ha obtenido estas distinciones en tres categorías diferentes (jazz, pop y rhythm and blues) y esto, a lo largo de cuatro décadas diferentes, desde los años 70 hasta los 2000. En abril de 2016, fue uno de los artistas invitados a actuar en la Casa Blanca por Barack y Michelle Obama.

Nacido el 12 de marzo de 1940 en Milwaukee, Alwyn López Jarreau era hijo de un ministro adventista y de una pianista de iglesia. Desde muy joven cantó en los bares de su ciudad natal: su voz no pasó desapercibida.

De niño", dice, "me apasionaba la música improvisada. Crecí en la época dorada del rock, todos mis amigos del colegio juraban por él, pero a mí no me fascinaba. Prefería escuchar a Count Basie y Sarah Vaughan.

Luego estudió psicología, sin dejar de cantar. En San Francisco, trabajó como consejero en un centro de rehabilitación, mientras actuaba en los clubes de la ciudad por la noche.


Comenzó a hacerse un nombre fuera de California: en Nueva York y en la televisión, sobre todo en los programas de Johnny Carson.

A principios de los años 70, empezó a escribir sus propias canciones, que permanecerían en su repertorio, como "Lock all the gates" y "Sweet potato pie".

Actuó en el Troubadour Club de Hollywood y tuvo éxito, entrando en la compañía discográfica Warner Brothers.

Entusiasta del escenario


En el Festival de Montreux (Suiza), a finales de los años 70, triunfó, acompañado únicamente por su pianista, después de que sus músicos lo abandonaran en el último momento.

El álbum de 1981 "Breaking Away", basado en las improvisaciones jazzísticas que le harían famoso, confirmó su éxito. Temas como "We're In This Love Together" y "Roof Garden" fueron un éxito.

Sus imitaciones vocales, desde el sonido de la calabaza hasta el redoble del bombo, hacían las delicias del público. Al Jarreau ya rechazaba todas las barreras musicales y no dudaba en combinar el pop y el jazz, como en "Heaven and Earth".

Se convirtió en uno de los cantantes de jazz más populares de la época. En los años 80 se produjo la llegada de la música sintética, pero él no escapó a esta tendencia con el álbum "High Crime".

En 2006, se asoció con George Benson para un álbum conjunto "Givin' It Up". Entre los músicos invitados en este CD están Paul McCartney, Herbie Hancock o Marcus Miller...

Al Jarreau era un gran intérprete en el escenario, elegante y a menudo con una gorra o una boina negra. Se movía con talento desde una cálida balada con un groove inigualable hasta un scat frenético del que tenía el secreto.

A veces era despreciado por los puristas del jazz, que lo consideraban un "cantante de variedades". Este asiduo de los desfiles de éxitos lo sabía y le parecía perfectamente bien.

"Mi principal aportación a la música ha sido introducir el ritmo en el registro vocal", dice este artista que, sin embargo, no siempre se ha dejado llevar por lo fácil. Sólo había una música que no le inspiraba mucho: el rap.

En 2009, lanzó un álbum "Very best of", que incluía temas clave como "Boogie Down" y "Moonlighting", el tema de la serie "Clair de Lune" con Bruce Willis.


Padre de un hijo, Al Jarreau llevaba una vida tranquila, pues no le gustaba hablar de sí mismo.

Siguió actuando hasta el final, y sólo la semana pasada anunció su retirada por agotamiento.



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